El coronavirus y la diabetes, ¿qué debo tener en cuenta?

Cuando se tiene diabetes, hay que cuidarse especialmente para evitar cualquier virus. El sistema inmunitario no funciona a su máximo potencial, y además muchas de las complicaciones pueden agravarse por motivo de las propias dificultades que propicia la diabetes. Pero que no cunda el pánico. Como habéis leído en los medios serios, lejos de sensacionalismos, las recomendaciones para evitar y controlar el coronavirus son muy similares a las de la gripe común.

Las recomendaciones, que seguro que os suenan a todos:

  • Lavarse las manos con agua y jabón durante unos 20 segundos cuando estamos o venimos de lugares públicos, y procurar no llevarnos las manos a ojos, boca o nariz durante el día. Lavarnos también las manos antes de comer y después de ir al baño.
  • Cubrirse la cara al estornudar con el codo, la manda o un pañuelo, no con la mano; así evitamos la propagación del virus. Aunque si estamos enfermos, lo ideal es no salir de casa y evitar contacto cercano con otras personas.
  • Mantener un buen control glucémico, para que el cuerpo pueda combatir mejor cualquier posibilidad de infección, o para facilitar un posible tratamiento.
  • Las mascarillas solamente sirven para no contagiar a otras personas, y para el uso de personal sanitario. No impiden que nos contagiemos, y su uso incluso puede crear una peligrosa falsa sensación de seguridad que nos relaje respecto a las cosas que sí debemos de hacer para no contagiarnos.

Recomendaciones que sirven igualmente para gripe, resfriados y demás virus y se nos vienen haciendo desde hace décadas (otra cosa es que las hayamos aprendido o no).

Ahora bien, ¿y si me contagio y tengo diabetes? ¿Debo tomar medidas adicionales?

Lo más importante que debemos tener en cuenta se debe no tanto a la naturaleza del virus, sino más bien a la psicosis que está creando. Contagiados o no, podemos llegar a una situación límite en la que se cierren comercios, y demás lugares públicos. Por ello, es importante que nuestros suministros de medicinas estén al día, y podamos hacer frente a un par de semanas en casa si fuese necesario. Eso incluye tener recetas de los medicamentos, por si encontrásemos alguna dificultad en conseguirlas o en salir de casa… Puede que sea un caso muy extremo, pero conviene estar preparado.

Hay que incluir aquí todo lo que necesitemos: desde insulina, glucagón y demás medicinas; hasta tener carbohidratos o zumos con los que hacer frente a una hipoglucemia, por si cerrasen los supermercados o la histeria llevase a algún tipo de desabastecimiento.

En cuanto tuviésemos síntomas (tos, dificultades al respirar…) iremos al médico indicándose los mismos, así como cualquier posible viaje o interacción que nos haya podido poner en situación de riesgo.

A partir de aquí los médicos nos darán atención personalizada, que seguiremos al pie de la letra, como siempre.

Si enfermamos, es importante mantenernos hidratados, bebiendo abundante líquido. Si eres de esas personas a las que les cuesta beber mucho, prueba a hacerlo a sorbos más pequeños pero regulares, cada 15 minutos.

También es importante tener en cuenta que las medicinas que tomemos pueden afectar a las mediciones de glucosa, por lo que estando enfermos es recomendable comparar las cifras de nuestro MCG con mediciones capilares.

Por último, pondremos énfasis no sólo en recuperarnos, también en no extender el contagio, especialmente a las personas mayores, las que más riesgo de complicaciones tienen. Intentemos evitar todo tipo de contacto. ¡Quizá es un buen momento para enseñar a tus padres a hacer videollamadas con las que ver a los nietos, por si en unos días es recomendable no verse en persona!

Como veis, son todo recomendaciones lógicas, que no van más allá de la precaución para no contagiarse del virus, y no infectar a otros si nos contagiamos. Solamente nos queda una recomendación más que hacer: que no os invada el pánico, y buscad información seria y de calidad, especialmente cuando se trata de temas de salud.

Compártelo a través de

También te puede interesar