Beneficios de la dieta mediterránea para la diabetes

¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de las virtudes de la dieta mediterránea? El equilibrio en nuestra gastronomía ha sido alabado muchas veces. Un equilibrio que también es beneficioso para las personas con diabetes, según hemos ido descubriendo con el paso de los años (y de los estudios).

Este 2019, US News and World Report realizaba un ranking de dietas saludables, y la mediterránea se alzaba con la primera posición. Y no sólo a nivel genérico, también obtuvo el primer lugar como mejor dieta para la diabetes, mejor dieta saludable para el corazón, mejor alimentación saludable, y mejor dieta basada en vegetales. Y completó logrando otro primer puesto muy importante: también era la dieta más fácil de seguir.

Y es que nuestra dieta es rica en verduras y frutas de temporada, y aún se resiste a la invasión de los alimentos procesados, teniendo también un consumo reducido de carnes rojas.

Este verano el Ciberobn sacaba a la luz los resultados de una investigación, en la que habían observado a más de 3000 pacientes con diabetes, a los que habían asignado 3 dietas distintas: dieta mediterránea con aceite de oliva virgen, dieta mediterránea suplementada con frutos secos mixtos y dieta baja en grasas.

Los resultados indicaban que con la primera de estas dietas se reducía relativamente en un 22% la necesidad de iniciar medicación antidiabética, ya que el aporte de los alimentos facilitaba un mejor control glucémico.

Ya un estudio anterior, llevado a cabo en el centro Cochrane, en China, mostró que la dieta mediterránea mostraba beneficios en el control glucémico, la pérdida de peso y los factores de riesgo cardiovascular en personas con diabetes tipo 2.

Y no queda ahí la cosa. Ya que, si es buena para la salud en general y la diabetes en particular, encima si concretamos con el caso de embarazos con diabetes, sigue resultando muy beneficiosa. También este verano se han publicado las conclusiones de un ensayo clínico dirigido por la Universidad Queen Mary de Londres y la Universidad de Warwick, en el que aseguran que reduce el riesgo de diabetes gestacional.

Se trataba de un estudio hecho de por sí con mujeres con factores de riesgo como obesidad o hipertensión. En él, las embarazadas que siguieron la dieta mediterránea lograron aumentar menos su peso (en 1,25 kg de medias), y tuvieron un 35% menos riesgo de desarrollar diabetes gestacional.

Así que ya sabéis, pedidle a vuestros padres y abuelos sus recetas de toda la vida, que vais a ganar en salud (¡y en sabor!).

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