Virus estomacales y diabetes: qué hacer si tienes diarrea y vómitos

Con el período otoño-invernal comenzamos a compartir más interiores, a cerrar ventanas, y a compartir más virus. Y es la época en la que campan a sus anchas virus como la gripe, o los molestos virus gastrointestinales, que pueden provocarnos síntomas muy molestos.

Molestos, y a veces peligrosos. Porque un síntoma muy habitual de que algo no va bien en nuestro estómago son los vómitos o la diarrea. Y ambos vienen muy mal a las personas con diabetes. ¿El motivo? La deshidratación tan agresiva que provocan.

Así que cuando uno de esos virus nos afecta, debemos tener algunos aspectos muy en cuenta:

Primero, que los medicamentos que nos recete nuestro médico para tratar el virus pueden afectar a nuestros niveles de glucosa.

Segundo, que es muy importante que nos mantengamos hidratados para compensar todas esas pérdidas de líquido que vamos a tener. Beberemos al menos dos litros de agua diarios. Que podemos alternar con manzanilla, caldos vegetales, infusiones…

Tercero, no podemos descuidar nuestra alimentación. Son momentos en los que no nos apetece comer, por norma general, especialmente si tenemos vómitos. Pero debemos intentar algún tipo de suero o de papilla en el caso de los vómitos, aunque sea muy poco a poco. En el caso de la diarrea podemos probar con cosas más consistentes como purés, fruta hervida, arroz, pescado hervido...

Y cuarto, ¡que debemos reposar y cuidarnos para estar cuanto antes sanos de nuevo!

Y esto último, no es únicamente una frase de ánimo. Las personas con diabetes son más propensas a sufrir diarrea.

Cuando uno cae enfermo y tiene diabetes, las precauciones a tener son más de las habituales. Y es que muchas enfermedades, o los medicamentos necesarios para curarlas, van a afectar a nuestros niveles de glucosa.

Pero hay dos síntomas comunes a muchas enfermedades que hay que vigilar: la diarrea y los vómitos. Ambos provocan una deshidratación muy agresiva, por lo que debemos estar atentos para hidratar nuestro cuerpo antes de sus efectos.

Para colmo, las personas con diabetes tienden a sufrir diarrea con más facilidad. Dooleyet incluso acuñó el término “diarrea diabética”. Se debe a problemas asociados como neuropatías del sistema digestivo, problemas del páncreas… Y eso provoca que el riesgo de padecer diarreas crónicas es mayor. Por eso debemos cuidar mucho nuestro sistema digestivo ante estos ataques.

La buena noticia, es que, si nuestros niveles glucémicos suelen estar bien controlados, los riesgos de desarrollar una diarrea crónica se reducen nada menos que a la mitad. Lo que nos lleva a insistir en la importancia de hacer un seguimiento más exhaustivo de nuestros niveles de glucemia durante los días en los que estemos enfermos, para evitar sorpresas.

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