Sexualidad y diabetes

Cualquier persona es susceptible de sufrir problemas sexuales. Sin embargo, la diabetes aumenta los riesgos en varios casos, por lo que un buen control de la glucemia y una mayor atención a los posibles riesgos pueden evitarnos más de un problema.

Por ejemplo, uno de los problemas más comunes en el hombre, la disfunción eréctil, puede verse complicada si la diabetes está por medio. Aunque los principales motivos para tener dificultad para una erección son ajenos a la diabetes (el tabaco, el alcohol, las drogas… y por supuesto, la edad), la enfermedad tiene algunas consecuencias que agravan el problema. Un alto nivel de azúcar en la sangre limita la circulación de la misma, además de poder dañar algunos vasos y nervios, de forma que la sensibilidad y la irrigación disminuya en la zona erógena masculina, ayudando al resto de causas que provocan la impotencia.

Por eso es importante mantener los niveles de glucosa en buenos rangos, lo que además relajará nuestros niveles de estrés, otro motivo principal de estos problemas.

Otro problema que puede darse en hombres, aunque es más común en las mujeres, son las enfermedades del tracto urinario, más conocidas como cistitis. Se producen cuando se infectan los conductos que van de los riñones a la vejiga. Hay varios motivos que pueden causar estas infecciones, ajenos a la diabetes, sin embargo, las bacterias proliferan más en ambientes con mayores niveles de azúcar, por lo que las personas con diabetes son más propensas a sufrir estas complicaciones. Nuevamente, es importante mantener buenos niveles de azúcar en sangre para evitar favorecer la aparición de estas complicaciones, y estar atentos a los síntomas (dolor al orinar, molestias en la zona de los riñones, necesidad de orinar frecuentemente…) para identificarlas cuanto antes. Otros consejos para prevenirlas son consumir suficiente agua, y procurar no retener la orina.

La candidiasis también es un problema común a ambos sexos, que igualmente se desarrolla mejor en pieles con mayores niveles de azúcar.

La sequedad vaginal es otro problema que pueden sufrir las mujeres con diabetes. Los altos niveles de azúcar pueden dañar vasos y nervios, como decíamos antes, lo que puede derivar en menos sensibilidad y una menor lubricación. Por eso es importante, repetimos, mantener buenos niveles de glucosa, que nos eviten estos problemas.

¿Y las enfermedades de transmisión sexual? No hay ninguna evidencia que haga más propensas a las personas con diabetes (más allá de que las defensas puedan estar más bajas, como con cualquier otra enfermedad), por eso el consejo es el mismo para todas las personas: ¡usad protección!

Compártelo a través de

También te puede interesar