¿Qué puedo hacer para que mis hijos no tengan diabetes?

A todos nos preocupa el bienestar de los más pequeños. Y cuando hay antecedentes de diabetes en la familia, y sabemos que nuestro hijo o hija puede sufrir diabetes, nos asaltan dudas sobre si es posible evitarles esta condición. No es una cuestión sencilla, pero vamos a intentar responderla.

Partimos de la base de que la diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, cuyos orígenes desconocemos. Por lo que sabemos, simplemente hay personas que van a desarrollarla a lo largo de su vida, y no vamos a poder evitarlo.

Distinto es el caso de la diabetes tipo 2. Aunque genéticamente la predisposición es mayor, es más probable que una persona pueda evitarla si lleva una vida saludable desde pequeño, practicando ejercicio y siguiendo una dieta correcta.

La obesidad infantil o durante la adolescencia es uno de los factores que mejor explica cómo la diabetes ha aumentado su prevalencia entre los más jóvenes de hace unas décadas para acá. Que los más jóvenes la eviten supone una mejor salud a largo plazo.

Por no decir que, si ese estilo de vida saludable se logra a través de una educación, no de la imposición, entonces los beneficios serán para toda la vida. Si un niño aprende a comer sano, y entiende desde joven los beneficios que le aporta el deporte, sobra decir que será también un adulto que coma mejor, y que se mantenga más activo, ayudando a disminuir las opciones de desarrollar diabetes tipo 2 cuando alcance cierta edad.

Es más, incluso de cara a la diabetes tipo 1, un estilo de vida adecuado puede retrasar, aunque sea levemente, su aparición. La mayoría de los diagnósticos de tipo 1 se producen cuando el cuerpo está sufriendo algún tipo de estrés. A veces, cuando la causa desaparece, puede incluso revertirse temporalmente la diabetes (sí, la tipo 1 también), por un corto período de tiempo. El páncreas aún mantiene algunas capacidades, y es capaz de crear insulina un poco más. No tardará en volver a fallarnos, no hay vuelta atrás, pero si nos mantenemos saludables es más probable que nuestro páncreas tarde un poco más en “volverse vago”, y que sea más complicado entrar en esas situaciones de estrés que disparen la diabetes.

Y, aunque ya el diagnóstico sea ya permanente, los beneficios de una vida sana a la hora de controlar la diabetes ya los hemos indicado repetidamente en este blog.

Así que ya sabéis, preocupaos de que vuestros hijos comprendan los beneficios de un correcto estilo de vida. Si lo conseguís, tendrán una vida mejor, desarrollen diabetes o no.