Me acaban de diagnosticar diabetes, ¿qué hago?

Sin duda, uno de los peores momentos que nos puede dar la diabetes es el momento del diagnóstico. Lo habitual cuando alguien está sano es que no conozca mucho la enfermedad, salvo que le haya tocado de cerca a algún familiar o amigo. Surgen dudas y miedos, y hay que intentar sobreponerse lo mejor posible, y llegar a entender que vamos a poder seguir haciendo las mismas cosas que antes (salvo que acostumbrases a alimentarte a base de pasteles, ¡en cuyo caso debías dejarlo de hacer con o sin diabetes!).

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta:

  1. Es normal entrar en un proceso de duelo. Es una noticia importante, que preferiríamos no haber tenido, y nuestra mente responde a ella de la forma habitual. La negación, la depresión, la ira… son fases por las que toda persona con diabetes ha pasado. De cada uno depende pasar lo mejor y más rápido posible por esas etapas, hasta llegar la aceptación. Pero no te sientas culpable por estar mal, llora si lo necesitas… desahógate, respira, y toma fuerzas para volver a llevar tu vida normal, con las precauciones que la enfermedad te va a hacer tomar.
  2. Acompáñate de seres queridos. No estás solo en la diabetes. Los que te rodean pueden ayudarte. Y, de hecho, es importante que sepan de tu condición, por si fuese necesaria su ayuda. Visibilizar la diabetes te ayuda a ti de forma individual, y también a todas las personas con diabetes de forma general.
  3. Busca contacto con otras personas con diabetes. Quizá alguno de tus amigos tenga diabetes y no lo sabías, o no le habías prestado atención. O también puedes unirte a tu asociación local. Intercambiar experiencias te ayudará a conocer mejor la enfermedad (aunque ojo, cada caso es un mundo, ten eso siempre en cuenta). Y sobre todo, te hará ver que hay más gente que comparte tus mismos problemas.
  4. Infórmate y resuelve todas tus dudas. Pregunta a tu médico, consulta fuentes fiables en Internet… hoy en día no hay motivo para que no sepas perfectamente cómo controlar tu diabetes. No sólo mejorará tu salud, también tu confianza.
  5. Echa mano de las nuevas tecnologías. Sensores, bombas de insulina, apps… hay todo tipo de soluciones que te ayudan a llevar un mejor control de la diabetes, a ser más autosuficiente, y/o a evitar molestias que hasta hace poco eran casi inevitables. Conoce estas soluciones.
  6. Entiende que los errores son parte del aprendizaje. Nadie nace sabiendo controlar una diabetes. A medida que pase el tiempo irás conociéndote mejor, y afinando más a la hora de controlar tus niveles de glucemia. No dejes que un error te desmotive, ya que es normal cometerlos. Son muchas situaciones distintas que tenemos que evaluar. Desde salir a correr, a pasar por unas Navidades o unas vacaciones, comerte un helado… a medida que las situaciones se vayan repitiendo iremos aprendiendo cómo controlarlas mejor, y hasta qué punto pueden afectarnos.
  7. Ya debías cuidarte antes. Buena parte de las cosas que debemos hacer para cuidar nuestra glucemia, como el ejercicio o una nutrición adecuada, son cosas que debería hacer cualquiera, con o sin diabetes. No pienses que es un castigo, piensa que es una oportunidad de estar más sano y cuidarte mejor.

Y recuerda: como hemos dicho, no hay nada que la diabetes te prive de hacer, especialmente si la cuidas bien.

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