La importancia del control de la diabetes frente al riesgo de discapacidad

Los cambios de rutina saludables y un buen control en la medición de la glucosa son fundamentales para combatir el posible riesgo de que la diabetes derive en discapacidad.

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por los altos niveles de glucosa en sangre. Esto se debe a que el páncreas sufre una disfunción, es decir, no produce la cantidad suficiente de insulina, hormona que fabrica el propio páncreas y que permite que las células usen la glucosa de la sangre como fuente de energía.

Las personas con diabetes, una vez se les diagnostica la enfermedad, pueden experimentar diversos cambios en su vida diaria que les lleven a crear nuevas prácticas en su rutina. Por ello, es fundamental que sepan controlarla de la mejor forma posible, ya que, a largo plazo, la presencia de glucosa alta en la sangre puede provocar alteraciones en la función de algunos órganos del cuerpo como los riñones, el corazón, los ojos, los nervios y los vasos sanguíneos.

Según declaran desde la Fundación para la Diabetes, “los adultos mayores con diabetes tienen al menos un 50 por ciento más de probabilidades de tener una discapacidad física que los que no tienen diabetes”.

RELACIÓN ENTRE DISCAPACIDAD Y DIABETES

Hace unos años se llevó a cabo un estudio en el Instituto Baker IDI del Corazón y la Diabetes, en Melbourne, Australia, que mostró que las personas con diabetes tienen entre un 50 y un 80 por ciento más de riesgo de sufrir discapacidad física que quienes no padecen esta enfermedad.

Así, Anna Peeters, una de las doctoras que dirigió el estudio, explica que “es posible que las concentraciones de glucosa en la sangre que experimentan las personas con diabetes pueden llevar a la inflamación muscular crónica, lo que implicaría discapacidad física. Algunos estudios han mostrado que la diabetes está asociada con emaciación rápida y empeoramiento muscular”.

Por otro lado, otra de las razones que podrían explicar dicha relación es que las complicaciones asociadas a la diabetes (enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad renal, etcétera) también pueden dar como resultado una discapacidad.

En este sentido, la doctora Peeters añade que “a medida que la población mundial envejece, la diabetes se convierte en una enfermedad más común, por lo que parece claro que vamos a ver una mayor necesidad de recursos sanitarios relacionados con la discapacidad”.

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