El paracetamol cuando tienes diabetes

El paracetamol lleva algo más de 60 años siendo comercializado como analgésico, aunque tiene un siglo más de antigüedad como medicamento.  En ese tiempo se ha convertido en un elemento imprescindible en cualquier hogar o servicio de salud, siendo el segundo fármaco más vendido en nuestro país.

Desde los dolores del resfriado a los menstruales, pasando por un dolor de muelas o de espalda, no es raro que alguna vez recurramos a él al cabo del año.

Es un fármaco relativamente seguro (siempre que se sigan las dosis recomendadas, claro); sin embargo, si tienes diabetes debes tener en cuenta algunas consideraciones a la hora de tomarlo.

Lo más importante que debemos saber es que el paracetamol interfiere en la medición de los niveles de glucemia en la mayoría de glucómetros, dando un valor mucho más alto de el que en realidad tenemos. Esto puede llevarnos a consumir insulina que no necesitamos, y provocarnos una hipoglucemia.

Para ser más técnicos, sin tampoco extendernos, diremos que en los biosensores amperométricos de glucosa, especialmente aquellos que realizan su valoración midiendo el peróxido de hidrógeno, el paracetamol se oxida en el electrodo que se usa como sensor, produciendo una señal electroquímica que en realidad no está relacionada con la glucosa.

Aproximadamente, a las tres otras de tomar 1gr de paracetamol, el nivel de glucemia aumenta alrededor de 60 mg/dl.

Un dato que puede servir al que tome paracetamol en una ocasión aislada, pero que puede resultar un verdadero problema para alguien que tenga que tomar paracetamol una larga temporada por algún motivo médico. En ese caso, lo mejor es comparar una medición propia con la de un análisis bioquímico de la sangre realizado en laboratorio, para comprobar de una forma más certera la variación que se experimenta.

Ojo, hablamos de paracetamol en pastillas, más puro. Si lo que estamos tomando es un jarabe con paracetamol, entonces puede que los niveles aumenten en parte al efecto del medicamento, y en parte al azúcar que llevan muchos de estos preparados. Por eso lo más recomendable es no utilizar los segundos, para no confundir el efecto falso con el real.

Eso sin olvidar las recomendaciones básicas que debería seguir cualquier persona, tenga o no diabetes.

La primera es no automedicarse. El paracetamol es un medicamento. Y, como todo medicamento, solamente debería tomarse si un profesional te lo receta.

La segunda, comprobar cuánto paracetamol estamos tomando, para no sobrepasar la dosis recomendada. Y ojo, eso incluye leer los prospectos de otros medicamentos que estemos tomando para comprobar si éstos ya incluyen paracetamol dentro de su composición, porque puede que estemos tomándolo en más de un fármaco a la vez. En ese caso debemos ajustar la dosis o la medición en consecuencia.

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