3 mitos o errores sobre las hipoglucemias

Cuando hace unas décadas se demostró que una reducción de la hemoglobina glicosilada estaba relacionada con un mejor tratamiento de la diabetes, y un menor riesgo de complicaciones derivadas de la misma, las hipoglucemias se triplicaron dentro de los tratamientos intensivos.

En nuestro afán de no sufrir altos niveles de glucosa, a veces éstos resultan demasiado bajos, haciéndonos caer en riesgos a corto plazo que también debemos intentar evitar.
Por suerte, en los últimos años la influencia de una mejor educación diabetológica, junto al uso de dispositivos como la monitorización continua de glucosa y las bombas de insulina nos han permitido que sea más sencillo alcanzar el objetivo de acercar nuestra cifra de HbA1c lo máximo posible a las de una persona sin diabetes, a la vez que nos mantenemos fuera del riesgo de hipoglucemia.

Sin embargo, pese a la mencionada educación diabetológica, hay tres mitos sobre la hipoglucemia que aún perduran, y que provocan que muchas personas no lleven un correcto control. Son éstos:

Mito 1. Mantener la glucosa alta, nos protege de la hipoglucemia.

Mantener altos niveles de glucosa no sólo nos va a suponer más complicaciones a largo plazo. También, irónicamente, nos hace más propensos a sufrir hipoglucemias. Estadísticamente (datos del TD1 exchange registry) las hipoglucemias graves son más frecuentes en pacientes con HbA1c elevadas.

Debemos intentar buscar siempre la normoglucemia, no compensar glucemias bajas con altas.

Mito 2. Es mejor una hiperglucemia que una hipoglucemia.

La hiperglucemia crónica no sólo provoca un mayor riesgo de complicaciones a medio y largo plazo, incluso a corto plazo provoca daños neurológicos similares a los que puede causar una hipoglucemia grave.

Mito 3. Los jóvenes deben centrarse más en evitar hipoglucemias.

Relacionado con el mito 1, muchos padres tienen miedo de los efectos de una hipoglucemia en sus hijos, mientras que no ven ninguna de las complicaciones a largo plazo que los niños pueden tener cuando sean adultos si no logran unos buenos niveles de HbA1c.

Sobra decir que no es así, y que lograr una correcta normoglucemia es igualmente importante en cualquier etapa de nuestra vida, de cara a mantenernos alejados de todas las complicaciones que la diabetes puede provocar en nuestro organismo.

Desterrar mitos como éstos es muy importante, para que todos nos cuidemos correctamente, y logremos nuestros objetivos de control glucémico, que son los que realmente nos van a ofrecer una mejor calidad de vida y un correcto cuidado de nuestra diabetes.

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