¡Que la diabetes no te condicione!

Mi pasión siempre ha sido los coches. Todo comenzó a los 6 años cuando en un verano me subí a un kart. ¡Nunca más me quise bajar! Luego de 10 años compitiendo nacional e internacionalmente, sumando varios títulos, hice el salto a la Fórmula 4. Fue un sueño hecho realidad y un paso más hacia mi gran meta: la Fórmula 1. La temporada fue bien y terminé subcampeón en mi primer año completo. Hasta hoy, soy el único piloto diabético en alcanzar tal logro en esta categoría.

Pero esto no hubiera sido posible de no ser porque tuve convicción de que podía hacer lo que quisiera a pesar de tener diabetes. La primera pregunta que hice cuando me diagnosticaron en diciembre de 2015 fue: “¿Puedo seguir conduciendo?”. La respuesta fue positiva y seguí adelante con mi sueño.

Si algo me ha enseñado la diabetes es a ser más disciplinado con el ejercicio y riguroso con la alimentación. Este “obstáculo” me ha mejorado, me ha dado el impulso necesario para continuar por este camino. Nunca me ha condicionado. La pregunta que con más frecuencia me hacen es sobre cómo hago para mezclar la diabetes en los días de carreras. La respuesta es sencilla: mayor control y buena alimentación. Antes de subirme al coche miro mis niveles de azúcar e intento dejarlos un poco más altos para no pasar sustos en pista. Cuando me bajo vuelvo y me reviso y, de ser necesario, actúo.

Vas encontrando patrones que te ayudan a entender mejor y, por tanto, controlar qué comer, cuándo hacerlo y cómo mantenerte lineal en cada momento del día según la actividad que haces. Acabas siendo tu mejor médico. Así es como nunca he tenido un bajón en plena carrera, a pesar de que la adrenalina está a tope. Pero, como dije antes, con un buen control y una excelente alimentación lo puedes lograr. Y esto aplica para cualquier deporte en la vida y actividad cotidiana. La clave está en la rigurosidad y en entender que la diabetes no es un impedimento para hacer lo que quieras.

Pese a los tiempos difíciles que pasamos debido a la pandemia, mi sueño sigue intacto. Me sigo preparando física y mentalmente para cuando regrese a las pistas. ¿La diabetes? Es mi copiloto de vida y he aprendido a convivir con ella. Tanto en mi carrera deportiva, como en la escuela y por supuesto mi familia me han apoyado anímica y operativamente. Si yo lo he logrado, tú también puedes. Lo difícil hay que hacerlo fácil, la única limitante está en tu mente.

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