La importancia de mantenerse en rango en la práctica de deporte de alto rendimiento

“El año 2000 era visto desde siempre como un número de ciencia ficción, una fecha en el futuro en la que los coches volarían, nos relacionaríamos con extraterrestres, viajaríamos por el confín de la galaxia e incluso disfrutaríamos de avances tecnológicos y científicos como los que tenemos hoy a nuestra mano. 22 años después, muchas promesas se han cumplido, otras no. ¿Cómo hemos cambiado en este tiempo?”

Muy cierto es que la tecnología en los últimos años ha mejorado de una forma sorprendente e incluso nos cuesta seguirle el ritmo en cuanto a novedades, tanto en dispositivos como en aplicaciones para nuestro día a día. Esto nos lleva a estar continuamente atentos a estas lanzamientos para poder estar completamente al día.

Hoy en día hay más teléfonos móviles que fijos, y en muchos hogares, si hay un teléfono fijo es porque en nuestro contrato de telecomunicaciones venían integrados en el acceso a internet.

La telefonía actual es móvil, y curiosamente las llamadas son una de las tareas que menos realizamos. Gracias a WhatsApp, hablamos por internet con mensajes de texto y de voz, y nos comunicamos por video llamadas con total normalidad y una calidad excelente.
Esto, trasladado a nuestra compañera de viaje, nos lleva a descubrir todo un mundo de posibilidades para conseguir nuestro gran objetivo: las nuevas tecnologías nos ayudan a visualizar el tiempo en rango para poder estar en normoglucemia el mayor tiempo posible.

Estar en rango simplemente se refiere a jugar en unos límites que nos establece nuestro endocrino/a para poder estar mejor y que el paso de los años no afecte a nuestro cuerpo y merme nuestras condiciones físicas. Si aplicamos esto al deporte de alto rendimiento se abre un mundo de posibilidades para cumplir nuestros objetivos.

Prácticamente todo parte desde nuestro dispositivo móvil donde él toma una gran importancia pues es el que a través de apps, el medidor de glucosa continuo y nuestra bomba de insulina gestionará todos nuestros datos. Él no lo hará de forma automática somos nosotros/as quienes tendremos que facilitarle todos los datos y parámetros para conseguir nuestro objetivo, contar carbohidratos... Teniendo una completa información e instrucciones acerca de cómo asociar nuestra bomba de insulina a nuestro medidor conseguimos recrear lo más parecido a un páncreas sano, y así poder estar el mayor tiempo posible en rango, evitando al máximo las complicaciones producidas por la diabetes.

En el año 2003 competí por primera vez en una carrera al más alto nivel, era ni más ni menos que la baja España Aragón, una carrera con más de 850 km non stop en la que llegaba a estar encima de la moto más de 10 horas.

Por aquel entonces era impensable, pero yo usaba una técnica (que hoy sabemos que no es la más apropiada, pero entonces no teníamos la tecnología ni los conocimientos de los que hoy disponemos): se trataba de salir a carrera con una glucemia por encima de los 250 y que no superara los 300 y así poder jugar con ese margen, pero no conseguíamos la concentración y la efectividad que conseguimos hoy. El consumo de líquido o la sensación de cansancio, son unos de los síntomas que produce esta situación durante mucho tiempo y bajo el estrés de una carrera.

Insulina rápida, insulina lenta, medidores capilares, cantidades excesivas de hidratos de carbono, son unos términos que al lado de; bomba de insulina, medidor de glucosa continuo, telemedicina, está claro que no tiene nada que ver: la tecnología ha llegado para quedarse y depende de nosotros y de la cantidad de información de la que dispongamos poder hacer un buen uso de ella, seguro que nuestras/os educadoras/es y endocrinas/os  estarán dispuestos a ponernos al día en todo momento para lograr un mayor autocontrol y conseguir estar el mayor tiempo posible en rango.

¡Gas, e insulina que no falte!

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