Entrevista con Azucarilloman: ‘Queremos que poco a poco los jóvenes vuelvan a las asociaciones de diabetes’

Hoy tenemos con nosotros a Andrés Villegas, más conocido como Azucarilloman. Este joven de Ciudad Real ya lleva más de década y media viviendo con diabetes, y hace tiempo que comparte sus experiencias a través de Instagram o Facebook. Hablamos con él:

Tienes diabetes tipo 1 desde muy niño, ¿cómo fuiste haciéndote cargo de la enfermedad tú mismo?

Bueno, una de las ventajas de haber debutado tan pequeño, con 3 años, es que no recuerdas otro estilo de vida diferente y partiendo de esa base hay que tener en cuenta que cualquier futuro cambio cuesta un poquito menos hacerlo, al menos en mi experiencia.

Los recuerdos que se me vienen a la cabeza son los de empezar a contar yo solo hidratos de carbono, empezar a pinchar insulina a peluches y mandarinas para después empezar a pincharme yo solo, conocer términos como ratio insulina/ración, índice de sensibilidad.

Es decir, todo fue un proceso largo, no se consiguió de un día a otro pero gracias a mi familia y a mi equipo médico fue todo más sencillo.

Desde hace años utilizas tecnología MCG, ¿cómo has vivido el cambio? ¿En qué lo notas más?

Recuerdo que los primeros días de tener MCG no paraba de mirar cuánto tenía de glucemia, agotaba la pila de la bomba de insulina en un abrir y cerrar de ojos.

Creo que no sabría contestarte en qué aspecto lo noté más porque fue un cambio increíble en todo, desde la comodidad de tener tu glucemia con tan solo darle un botón hasta conocer qué situaciones afectan más o menos a tu diabetes gracias a las gráficas, para así, poder ajustar mejor tus necesidades de insulina a lo largo del día.

Desde tu punto de vista, ¿cómo perciben los jóvenes de tu entorno la diabetes? ¿Crees que están más informados que otras generaciones, tienen menos prejuicios...?

Por suerte no he tenido problema con la gente que me rodea en cuanto a la diabetes. Siempre se han portado conmigo estupendamente y además, tampoco me ha importado nunca explicarles lo que haga falta. Creo que su interés, combinada con mi ilusión por enseñar es la mezcla perfecta. Y así es como creo que se le puede seguir dando visibilidad a la diabetes, actuar con naturalidad a la hora de explicar cualquier cosa sobre la diabetes ya no solo con las personas que te rodean sino con las personas en general.

Tu hermano pequeño fue diagnosticado hace unos años. ¿En qué te pide más consejo?

Con mi hermano tuvimos una suerte increíble. Debutó con 9 años, pero desde que nació había estado en casa siempre aprendiendo sobre diabetes de forma indirecta y además veía que yo llevaba una vida totalmente normal, con algo más de responsabilidad y cuidado pero al fin y al cabo una vida normal.

Ha tenido el mismo equipo médico que tuve yo cuando era más pequeño y tanto en casa como en el hospital lo supimos asesorar muy bien.

En mi caso, siempre he intentado que, a través de mis actos o mis palabras sepa que en la vida va a necesitar un extra de responsabilidad pero que va a conseguir todo lo que se proponga y que la diabetes no va a ser ni mucho menos un impedimento para él.

Eres coordinador de la Comisión de Jóvenes de FEDE. ¿Qué retos hay entre la juventud respecto a la diabetes?

Sí, y además me hace una ilusión increíble. El principal reto que sentimos que hay entre la juventud es el de demostrar que la diabetes no supone un límite para realizar alguna actividad determinada y que en el mundo del asociacionismo se puede confiar también en la juventud. Pero si hablamos de los retos que tenemos en la comisión de FEDE, queremos que poco a poco los jóvenes vuelvan a las asociaciones de diabetes y creemos que poco a poco lo estamos consiguiendo con la realización de actividades de todo tipo.

En concreto, ahora estamos realizando la campaña #Enrédateconladiabetes, con la que tenemos preparadas muchísimas actividades muy especiales: videoquedadas, sorteos, directos en Instagram etc.

Una de tus luchas es la implantación de enfermeros/as en los centros educativos...

Sí, creo que es muy importante que todos los centros, o al menos la mayoría cuenten con la figura del enfemero/a. Por eso, hace unas semanas, en la comisión de jóvenes de FEDE decidimos lanzar una campaña de recogida de firmas a través de la web Osoigo donde, si llegamos a 1.500 firmas conseguiremos que políticos del Congreso de los Diputados escuchen al menos nuestra iniciativa.

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