Receta de ketchup casero bajo en azúcar

¿Cómo podemos hacer ketchup en casa, para disfrutar de él sin azúcares añadidos? Es muy sencillo. ¡Y socorrido si tienes peques! A los niños les encanta poner ketchup a todo. Y, a algunos mayores también, reconozcámoslo. Pero ya sabemos que los niveles de azúcar que tienen estas salsas son altísimos, rozando una cuarta parte del total de su composición.

Por eso vamos a probar hoy a realizar un ketchup casero, mucho más saludable que el industrial. En apenas media hora habremos hecho un bote de cerca de 250 gramos, que aguantará una semana en el frigorífico (siempre que lo conservemos correctamente). Y, lo mejor de todo, con apenas un 15% de carbohidratos (de los cuales 2/3 serán azúcares). O sea, si en cada plato ponemos unos 20 gramos para “mojar”, estaremos consumiendo unos 3 gramos de hidratos (de los cuales 2 serán azúcares). ¡Menos de la mitad que un ketchup de bote!

Vamos a necesitar unos 180 gramos de pasta de tomate concentrada. Podéis comprarla hecha, comprar tomate triturado natural y reducirlo, o partir de tomates frescos. Eso queda a vuestra elección. Además, necesitaremos vinagre de manzana, mostaza de Dijon, y sendas pizcas de sal, orégano, pimienta, ajo en polvo y sucralosa o vuestro endulzante preferido.

Lo primero es poner en una olla la pasta de tomate, con dos cucharadas de agua, y las especias, para que el tomate vaya adquiriendo el sabor.

Tras 15 minutos de cocción, añadimos media cucharada de vinagre, y lo dejamos a fuego lento 5 minutos más. Retiramos, y añadimos la mostaza y el edulcorante.

Lo dejamos enfriar a temperatura ambiente, y cuando esté frío probamos, por si queremos añadir un poquito más de especias, edulcorante o sal. Aquí podéis jugar con otras especias, si os gusta experimentar con sabores. Una vez corregido a vuestro gusto, lo metemos en un tarro de cristal que tenga un cierre hermético, y lo guardamos en el frigo.

Como veis, son apenas 3 sencillos pasos, que casi ni requieren 5 minutos en la cocina (siempre que no seamos despistados y se nos pase el tiempo). A cambio, todos en casa consumiremos muchísimos menos azúcares, sin renunciar a esas patatas fritas con ketchup que sabemos que encantan a los más peques.

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