La hipoglucemia reactiva en el deporte

Cuando practicamos deporte, debemos tener cuidado ya que nuestro cuerpo utiliza la glucosa como energía, y por ello debemos controlar y preparar nuestros niveles de glucosa, para no entrar en hipoglucemia. Sin embargo, a veces esa hipoglucemia puede aparecer por consumir demasiados hidratos. Es el caso de la hipoglucemia reactiva.

La hipoglucemia reactiva (o hipoglucemia posprandial) es aquella en la que el nivel bajo de azúcar en la sangre se produce en las horas posteriores a una comida. En el caso del deporte, por ejemplo, supongamos que tomamos algún alimento con hidratos rápidos, porque antes de comenzar el ejercicio estamos algo bajos de glucosa.

Al liberar estos hidratos en nuestro cuerpo, éste comienza a generar insulina para recibirlos y compensar los niveles de glucosa. Pero, al mismo tiempo, estos niveles disminuyen por el hecho de realizar ejercicio. Así, el efecto sumado provoca que la glucemia descienda aún más, colocándonos en terreno hipoglucémico.
¿Significa eso que es contraproducente el uso de geles, zumos y similares al realizar deporte? No necesariamente. Lo ideal es, como hemos dicho, comenzar a hacer deporte en perfecto estado. Pero si el ejercicio es largo, seguramente necesitaremos un aporte extra de energía. Al haber comenzado ya el ejercicio, nuestro cuerpo no liberará tanta insulina al consumir glucosa, por lo que sí habrá una ganancia neta. Sí, además, ese aporte llega de un alimento con distintos tipos de azúcares, para escalonar su absorción, mucho mejor.

Especial cuidado deben tener las personas que tienen más riesgo de sufrir una hipoglucemia reactiva incluso sin realizar deporte. Es el caso de personas que han sufrido una cirugía de estómago, trastornos del sistema digestivo

Así pues, la solución es llevar un control adecuado de la glucosa, y una correcta alimentación. De este modo, llegaremos a la práctica del ejercicio con nuestros niveles de glucosa en un rango recomendable, y con nuestros depósitos de energía llenos.

Además, intentaremos comer unas 3 horas antes del ejercicio, utilizando alimentos con hidratos de absorción lenta. Por supuesto, consultando antes con los profesionales de la salud cualquier duda que podáis tener al respecto.

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